
Guía de la afección
Alergias cutáneas en perros
Las alergias son uno de los motivos más frecuentes por los que un dueño acaba en una página como esta. Aquí te contamos qué las provoca, qué aspecto tienen y qué ayuda de verdad a romper el círculo del picor.
Qué aspecto tiene
Señales en las que fijarte
Cualquiera de ellas puede apuntar a una alergia, aunque muchas se solapan con problemas de levaduras o parásitos. Dos o más juntas hacen que el diagnóstico de alergia sea mucho más probable.
- Picor, mordisqueo o lamido constantes — sobre todo en patas, orejas, ingles y axilas
- Rojeces o erupciones que reaparecen siempre en los mismos puntos
- Pérdida de pelo allí donde el perro se ha rascado o mordido
- Hot spots recurrentes (zonas húmedas e inflamadas que aparecen de un día para otro)
- Un olor rancio, graso o «a levadura» en el pelaje
- Otitis de repetición, sacudidas de cabeza o rascado de las orejas
Las tres categorías
De dónde vienen las alergias
Los veterinarios agrupan las alergias caninas en tres grandes tipos. Un mismo perro puede tener más de una a la vez, y eso explica en parte por qué el diagnóstico es tan lento.
Alergias de contacto
Algo que la piel ha tocado físicamente: una hierba, un producto de limpieza, un tejido recién lavado, la picadura de una pulga.
- Hierbas, heno, plantas, árboles
- Pulgas — en un perro sensible basta con una sola picadura
- Productos de limpieza del hogar, limpiamoquetas, pesticidas
- Detergentes de la colada, suavizantes
Alergias alimentarias
Una reacción a un ingrediente de la dieta, normalmente una proteína y a veces un cereal. Suele manifestarse con picor acompañado de cambios digestivos.
- Sospechosos habituales: soja, trigo, ternera, lácteos, pollo
- Premios nuevos o cambios de dieta como desencadenante
- Picor que se mantiene todo el año en lugar de ser estacional
- Otitis de repetición junto con los síntomas de la piel
Alergias por inhalación
Desencadenantes que viajan por el aire: pólenes, ácaros del polvo, esporas de moho, humo, ambientadores. A menudo estacionales.
- Pólenes de árboles, gramíneas y malas hierbas
- Ácaros del polvo (un desencadenante de interior durante todo el año)
- Esporas de moho
- Humo del tabaco, ambientadores, contaminación
Qué ayuda de verdad
Romper el círculo
No existe una cura para la alergia de fondo. El objetivo realista es reducir el desencadenante, romper el círculo del picor en la piel y evitar que se instale una infección secundaria.
Paso 1
Identificar y eliminar el desencadenante
La única solución real para una alergia es evitar aquello que la provoca. Más fácil de decir que de hacer: las pruebas con dietas hipoalergénicas, la retirada de los productos químicos del hogar o un control antiparasitario estricto ayudan a estrechar el cerco.
Paso 2
Romper el círculo del picor en la piel
Aunque el desencadenante desaparezca, la inflamación, las heridas que el propio perro se hace y la infección secundaria que vino con ellas no se esfuman de un día para otro. El cuidado botánico tópico —Skin Rescue Lotion, Hot Spot Salve— actúa sobre las levaduras y bacterias que se han instalado en la piel dañada y ayuda a calmar el picor que mantiene el círculo en marcha.
Paso 3
Prudencia con los corticoides
Las infiltraciones de cortisona y la prednisona oral cortan el picor rápido, pero también frenan la respuesta inmunitaria local que mantiene a raya a las levaduras y bacterias oportunistas. En perros con alergia crónica, las pautas largas de corticoides suelen empeorar la infección secundaria. Nuestra opinión sobre ese equilibrio está en la página Por qué no usar corticoides.
Cuándo acudir al veterinario
Un picor persistente que no remite tras dos o cuatro semanas de cuidado tópico, heridas abiertas que no cierran o un perro que se ve decaído y sin apetito son motivo de consulta veterinaria. También lo es cualquier reacción alérgica con hinchazón de la cara o cambios en la respiración.
Esta página tiene una finalidad informativa. No es un diagnóstico y no sustituye a la atención veterinaria.
La rutina que recomendamos
El sistema Dermagic de cuatro pasos —Limpiar, Rescatar, Tratar, Restaurar— está pensado para romper el círculo del picor y la infección sin frenar la respuesta inmunitaria de tu perro.
